
En el Sur de la Ciudad, entre las piedras volcánicas, en los lluviosos días de julio, los tiktokers de México, Brasil y LATAM, se reunieron en el Community Fest 2026. Al llegar al sitio un hombre de traje negro solicitaba el QR, revisado y a caminar de bajada para llegar a los estudios Quarry, una cita con las competencias de likes, de corazones, de hablarle al celular y esperar obtener una respuesta de apoyo. Entrar y recibir la pulsera. Los primeros pasos en el sitio y los varios aromas a perfume invaden la caminata. Quiero ubicarme en el gran estudio convertido en un futurista tatami, en donde un Miyagi podría estar sentado observado, tomando un agüita de fruta y comiendo un sandwich de puerco.

Mucha gente joven, hombres y mujeres obedeciendo el código de vestimenta: deportivo casual minimalista, sin playeras de fucho. De las bocinas salía la música electro que animaba a todes los que estaban grabando con su celular, hablando frente al aparato, algunos, para estar más cómodos lo montaron en tripie, o lo colocaban enfrente de las luces circulares que estaban dispuestas para que cualquiera grabara. En una gran pantalla vertical, un contador, 20 minutos para comenzar el evento, di una vuelta más y sí, fui a comer algo, bebí agua de frutas y vi las activaciones de las marcas que le daban el aguante al evento.


El contador llegó a cero y un jovencito salió al escenario, con lyric video en la pantalla y una rola con especial dedicatoria a Cristo. Divinos, comenzamos el evento, los conductores, mujer y hombre, ella en portugués, él en español, presentaron las dinámicas, nombraron a los equipos y dieron por comenzado el concurso, la copa de los likes y los regalos virtuales. Los equipos conformados por damas y caballeros eran presentados, después se acomodaban en su cabina preferida y comenzaban a interactuar con sus seguidores, que respondían con me gustas, con recompensas, que eran contabilizadas por algunos varios jueces del TIktok, al instante se leía en la pantalla 10 millones, 9 millones de likes, y así.


Hubo premiación para el equipo ganador y para el creador Cañitas, de Perú, como el primer lugar del torneo mundial que comenzado par de días previos. El evento fue un pretexto para la premiación, para juntar a la comunidad tiktokera de LATAM, hacer conexión y seguir pegados al black mirror.





Dominado por la salvaje intención de ver la noche en mis venas, me supuse torpe y caminé, Tlalpan me parecía un buen rumbo aún oliente a fútbol mundial, gritos y vituperios. A paso apresurado le gané a las nubes oscuras hasta guarecerme en un lugar con focos de baja intensidad.
Gracias por la invitación :)

